Queratoconjuntivitis infecciosa bovina

QIB, Pink Eye (ojo rosado)

La queratoconjuntivitis infecciosa bovina es una enfermedad ocular muy contagiosa, que afecta sobre todo a los terneros y está provocada fundamentalmente por Moraxella bovis. En los casos más graves, provoca una pérdida de la visión.

El período de incubación suele ser de 2 a 3 días y después de dos días, aparece sobre la córnea una pequeña zona opaca.

ETIOLOGÍA

Moraxella bovis es la bacteria responsable de la QIB aislada con mayor frecuencia. Se ha aislado en el 85% de animales enfermos y a partir de ella se puede reproducir la enfermedad en el 80- 90%.

- También se han aislado de otros casos clínicos de QIB otros cocos gramnegativos emparentados con Moraxella bovis: M. ovis (antiguamente conocida como Branhamella ovis) y M. bovoculi.
- Otros microorganismos, como Mycoplasma spp., Acholeplasma, Chlamydia, E. coli, Streptoccus pyogenes , Staphiloccus aureus, Pasteurella sp, herpesvirus bovino I (IBR) y adenovirus bovino, son sospechosos de predisponer al animal a la infección por Moraxella o de agravar la enfermedad. Mycoplasma bovis también puede provocar infecciones oculares similares a las que se observan con Moraxella bovis.

Algunos factores físicos y otros agentes o elementos irritantes para los ojos, como las moscas, el polvo, el viento, el sol y la paja, también predisponen a la QIB. Las moscas se consideran vectores habituales de transmisión de microorganismos relacionados con la QIB entre el ganado bovino, por eso es frecuente que se declaren brotes de la enfermedad durante la temporada de máximo desarrollo de estos insectos.

SÍNTOMAS

La QIB puede variar desde una irritación ocular leve a una inflamación necrotizante grave que provoca una cicatriz permanente y una pérdida de visión. Por lo general la fiebre y el dolor intenso reducen el apetito. Existen cepas no patógenas de Moraxella bovis: las cepas con una menor producción de citotoxinas o con un número limitado de pilis tienen una menor capacidad para provocar la enfermedad.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

DIAGNÓSTICO

Se puede establecer el diagnóstico a partir de la sintomatología clínica (características clínicas de la inflamación y opacidad parcial de la córnea) y de la epidemiología, pero a menudo es necesario realizar pruebas complementarias (bacteriología).

TRATAMIENTO

Los animales con QIB deben tratarse cuanto antes para limitar la transmisión de la enfermedad a otros animales y minimizar la aparición de posibles lesiones oculares que puedan ser más graves e incluso permanentes.

- Tanto Moraxella bovis como Moraxella ovis (antiguamente conocida como Branhamella ovis) son sensibles a diversos antibióticos.
- Se puede administrar también un tratamiento local con pomadas.
- Desinflamatorios.

Control de Moscas con endectocidas o mosquicidas.

PREVENCIÓN

Entre las medidas preventivas se incluye el control de las moscas mediante el uso de crotales impregnados con repelentes de insectos, segar los pastos, evitar en lo posible el polvo en el heno y en los comederos, crear zonas de sombra, limpieza de corrales y eliminación de estiércol, e, indirectamente, inmunizar contra enfermedades virales como la IBR y la diarrea viral bovina (BVD). Uso de vacuna contra la enfermedad, ayuda.

IMPACTO ECONÓMICO

Aunque la QIB no es mortal, constituye un gran problema económico ya que reduce la ganancia de peso y la producción láctea, incrementa los costes asociados al tratamiento y al tiempo suplementario invertido con los animales afectados, y puede devaluar el precio del animal o de la canal puesto que su aspecto puede verse alterado.Aunque la QIB no es mortal, constituye un gran problema económico ya que reduce la ganancia de peso y la producción láctea, incrementa los costes asociados al tratamiento y al tiempo suplementario invertido con los animales afectados, y puede devaluar el precio del animal o de la canal puesto que su aspecto puede verse alterado.

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